El día 6 de enero de 1.988, tras un periodo de silencio, como establecen las normas tradicionales de la Orden Rosacruz, se firmaba el Manifiesto Fundacional que daba carta de naturaleza al despertar de la Orden Rosacruz en su actual ciclo de manifestación.
El documento está firmado, tal y como corresponde a la Tradición Rosacruz que se explica en el libro “Fama Fraternitatis”, por los iniciados de alto grado y diferentes escuelas y Ordenes autenticas y tradicionales, cuyos signos distintivos y símbolos de grado aparecen en el documento. |