Athanasius Kircher, insigne Rosacruz de quien sus contemporáneos decían que su conocimiento era universal, en esta obra hace un estudio completo de la luz y sus diferentes manifestaciones tanto en el mundo de la percepción sensorial, como en el mundo de lo cósmico, y en el espiritual.
En esta magnífica obra, una de las joyas que se conservan en la Sede Soberana de la Orden Rosacruz, aparece por primera vez en un libro, un grabado con los anillos del Planeta Saturno. |